The Missing Picture

agosto 25, 2014 § Deja un comentario

Markham, el contrabandista de la quinina

agosto 20, 2014 § Deja un comentario

MarkhamHoy que la República Argentina pasa por un momento injusto le dedico este texto.

Es cierto que la historia la escribe el que gana. Un caso al respecto es la siguiente pequeña historia que se narra.

Entre los obstáculos que encontraron los países europeos para expandir sus imperios comerciales en el siglo XIX sobre las inhóspitas tierras del sudeste asiático y el interior del África, las enfermedades, como la malaria, la fiebre amarilla, entre otras, fueron algunos de los que más diezmaron a los exploradores y soldados franceses y británicos. Estos últimos, mejor enterados, gracias a sus investigaciones médicas, sobre las causas que hacían a sus empresas desistir de sus intenciones colonizadoras, encontraron en la quinina, un producto oriundo de los Andes, el paliativo con el cual prevenir el contagio de los diversos males.

Es así que conociendo la solución y necesitados de una cantidad suficiente para inmunizar a su ambiciosa soldadesca, el científico inglés Sir Clements Robert Markham, sacó en secreto, es decir de contrabando, puesto que la quinina era un producto único en el mundo, muchas semillas que terminaron cultivadas en sus colonias tropicales, para proporcionársela como medicina exclusivamente a sus huestes y así poder seguir expandiendo su libre mercado.

El poder y el imperio II

agosto 19, 2014 § Deja un comentario

Guerra 30 añosLa revolución militar consistió en la difusión y mejora de las armas de fuego, cambiando por consiguiente las tácticas, logística y otros aspectos de la guerra. Los oficiales se especializaron para dirigir a las diferentes unidades militares. Las armas de fuego cambiaron su mecanismo de explosión para expulsar una bala: del mecanismo de mecha a la llave de pedernal. Para 1630 Suecia puso en praxis la Artillería de Campaña sumada a la infantería con mosquetes y caballería. Con esta nueva manera de hacer la guerra los suecos sacudieron a los Habsburgos en la Guerra de los 30 Años. La repercusión social que tuvo esta nueva forma más completa de luchar incrementó la demanda de alistamientos, especializaciones y desarrollo de conocimientos militares. Posteriormente los reclutamientos incluyeron a nativos, quienes recibieron un entrenamiento europeo y cuyas costumbres fueron respetadas para asegurar la lealtad. Las fortalezas cambiaron sus diseños para defenderse de las nuevas estrategias de asalto que atacaban con cañones.

La batalla de Plassey entre el británico Clive, con tal sólo 800 hombres, y el indio Sirj ud-Daula, con cincuenta mil hombres, fue excepcional. Luego de sobornar a algunos generales indios los británicos consiguieron alcanzar la victoria, mientras que la lealtad de las tropas británicas era lo que los diferenciaba de los otros ejércitos. Los indios intentaron adoptar el nuevo sistema militar europeo (mosquetes, artillería, caños y desertores europeos que entrenaran « Leer el resto de esta entrada »

La voluntad como voluntad de poder

julio 29, 2014 § Deja un comentario

Ideas de Martin Heidegger sobre la Voluntad de Poder en Nietzsche.

La voluntad es poder, ya que la esencia de éste está fundada en la de aquella en cuanto poder. El poder se genera en la voluntad. Lo que la voluntad sea se determina desde la esencia del alma, determinando a su vez el ser de todo ente. La voluntad es una cuestión volitiva, es decir está compuesta por el querer y el desear. Lo que un ente quiere y desea proviene de su voluntad, de su alma, la cual da el carácter fundamental de todo ente. El poder de un ente es su voluntad.

Querer es un movimiento, un tender hacia algo, que tiene el carácter esencial del deseo, pero no es el deseo. Querer es someterse a la propia orden. Lo que se quiere y el que quiere deben integrarse al querer. Uno al querer no solamente debe ser lo que quiere, también debe estar en condiciones de someterse a sí mismo en todo momento por el querer. En la voluntad somos dueños de sí, y por ello podemos ir más allá de sí.

(En ‘Nietzsche’, Martin Heidegger)

Al igual que ‘El mito pelasgo de la creación’ Eurínome tiene la voluntad de poder que se genera en su voluntad porque su esencia del alma quiere y desea ser lo que quiere ser sometiéndose a sí misma yendo más allá sí.

(En ‘Los mitos griegos’, Robert Graves)

https://www.youtube.com/watch?v=a6-3XhxhJv8

Tecnología en el poder y el imperio

julio 23, 2014 § Deja un comentario

El poder y el ImperioEn el libro El Poder y el Imperio de Daniel Headrick se explica cómo los cambios tecnológicos influyeron en los desenlaces bélicos que enfrentaron los conquistadores, exploradores y mercantes europeos contra los pueblos y naciones que poseían los recursos más valiosos en los últimos 500 años alrededor del mundo.

Capítulo I Exploraciones

Cuando en la Europa del siglo XV se inició la búsqueda de nuevas rutas comerciales alternas a la que atravesaba el Medio Oriente, diversas naciones (siendo Portugal la pionera) impulsaron el desarrollo de embarcaciones comerciales y militares más sofisticadas que pudieran surcar los nuevos mares descubiertos con más eficiencia en las condiciones climáticas y marítimas que los vientos, las mareas y las corrientes imponían en los distintos océanos y temporadas.

Capítulo II En el Océano Índico

Portugal mantuvo un política no imperialista hasta 1509, cuando Afonso de Albuquerque sucedió a Almeida y decidió cambiar la política, básicamente comercial y religiosa, por una de carácter imperial en el océano Índico. En el siglo XVI el Imperio Otomano, luego de batallar contra las potencias europeas por el control del comercio en el Mediterráneo, consolidó su expansión marítima alcanzando las costas occidentales, incluyendo a Rodas, Venecia y los estados Bálticos.

Ambos imperios se enfrentaron sucediéndose el control de puerto « Leer el resto de esta entrada »

PIETER BRUEGEL y El triunfo de la muerte

junio 8, 2014 § Deja un comentario

PIETER BRUEGEL y El triunfo de la muerte

El Jardín de las Delicias

Nuestra Peste

mayo 29, 2014 § Deja un comentario

ImagenLa estupidez insiste siempre, uno se daría cuenta de ello si uno no pensara siempre en sí mismo. Nuestros conciudadanos, a este respecto, eran como todo el mundo, pensaban en ellos mismos; dicho de otro modo, eran humanidad: no creían en las plagas. La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar. Pero no siempre pasa, y de mal sueño en mal sueño son los hombres los que pasan, y los humanistas en primer lugar, porque no han tomado precauciones. Nuestros conciudadanos no eran más culpables que otros, se olvidaban de ser modestos, eso es todo, y pensaban que todavía todo era posible para ellos, lo cual daba por supuesto que las plagas eran imposibles. Continuaban haciendo negocios, planeando viajes y teniendo opiniones ¿Cómo hubieran podido pensar en la peste que suprime el porvenir, los desplazamientos y las discusiones? Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas.

La Peste, Albert Camus

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